domingo, julio 01, 2012

Hoy voto por Andrés Manuel

Se terminó el tiempo del egoísmo, es falso que sólo unos cuantos puedan estar bien, es falso que no alcanza para todos. En un país como México para todos hay, el problema son los mexicanos hechos en la escuela que cree en aplastar al otro para generar riqueza.

Para mí el PRI representa el autoritarismo, la corrupción, un partido que sueña con que siempre existan los pobres para cada seis años comprarles su voto mientras ellos en el gobierno se reparten contratos a placer.

Además, el PRI es un partido ligado a la muerte. Al menos en mi profesión. De 72 periodistas que han sido asesinados en los dos sexenios panistas, el 70 por ciento han ocurrido en estados gobernados por priístas. No es casualidad, ellos no conocen la democracia ni les agrada la libertad de expresión. Habiendo tenido a Enrique Peña Nieto a dos pasos de mí pude confirmar esta naturaleza de los priístas.

El PRI es la vuelta al pasado, a lo que ya no existe. Votar por este partido es querer anclarse a una realidad ajena, propiedad de los mexicanos del siglo anterior.

La ciudad donde se vive mejor en México es el Distrito Federal y esto es gracias a las políticas que implementó Andrés Manuel López Obrador como Jefe de Gobierno y a las cuales Marcelo Ebrard les dio seguimiento.

López Obrador es para mí el único candidato a la Presidencia en el que encuentro un balance entre la equidad y la justicia social en armonía con el desarrollo económico. Ahí está como prueba la realidad del DF: la octava ciudad más rica del mundo, con un ingreso per capita que triplica al promedio mexicano y un Índice de Desarrollo Humano similar al de los países con mayor bienestar, según las Naciones Unidas. Aquel que repita que Andrés Manuel López Obrador es comunista o socialista no sabe de lo que habla.

El voto no debe decidirse al pensar cómo me va mejor, sino al responder a la pregunta "cómo nos va mejor", para eso los humanos nos agrupamos en sociedad. Pero si cada quien sólo ve por sí mismo el resultado es la jungla en que se vive en muchas regiones del país.

A México le urge equidad, justicia social. Se terminó el tiempo del egoísmo. Por eso hoy voto por Andrés Manuel.

lunes, diciembre 05, 2011

La ignorancia vuelta autoridad

Publicado en Educación a Debate el 5 de diciembre de 2011.

Que tengamos políticos incapaces de citar tres -al menos tres- libros que hayan marcado su vida es otro indicio de que la sociedad mexicana sufre severos problemas estructurales y funcionales.

¿Por qué están esas personas ahí si en su vida han leído nada que les demande un ejercicio intelectual? Muy sencillo, porque los mexicanos los dejamos. Así es como terminamos con gobernantes, legisladores y funcionarios que no aspiran a nada más que cumplir el sueño del mexicano millonario y poderoso que se siente por encima de los demás.

Enrique Peña Nieto y Ernesto Cordero, precandidatos a la Presidencia por el PRI y el PAN respectivamente, son una muestra clara de que el sistema educativo mexicano, en todos sus niveles, está formando gente a la cual no le interesa conocer otros mundos, otras formas de vivir. En suma, creamos individuos sin capacidad de sentir empatía.

Son un indicador de que tenemos políticos sin nada que les demande ser mejores individuos, no existe en ellos la curiosidad que emana de la crítica y la comprensión de otras realidades. Su espíritu no quiere vagar por el conocimiento, por el contrario, quiere quedarse atrapado en un mundo banal que les reconforta el cuerpo y les hace olvidar sus carencias.

Cuesta mucho aceptar que esta es la realidad de México, un país que quiere bienestar por la vía fácil, sin compromisos, sin esfuerzo personal o intelectual de ningún tipo. Ya Vicente Fox nos lo había adelantado: estamos ante la ignorancia vuelta autoridad.

Las preguntas relevantes son: ¿qué estamos haciendo hoy para que en las escuelas no se formen ciudadanos atolondrados y sin capacidad de razonamiento?, ¿podemos garantizar que los niños y jóvenes que están siendo educados, en este instante, en las aulas mexicanas serán ciudadanos con objetivos mucho más altos que acumular poder? No lo sé, pero en principio veo que no.

No hablaré en detalle del caso de la familia de Peña Nieto -que da muestras de que las nuevas generaciones no son más racionales que sus padres-, pero sí señalaré que las políticas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) son una interpretación bastante pobre de la lectura como medio para adquirir conocimiento.

Y es que, de acuerdo con los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora de la SEP, los niños que terminan primero de Primaria deben poder leer entre 35 y 59 palabras por minuto, en voz alta, poniendo “énfasis en que los niños y jóvenes comprendan lo que leen”.

En el papel suena bien, pero en la práctica estas medidas se han convertido en una carrera de rapidez, lo cual ha dejado de lado la comprensión, pues al final el número de palabras por minuto es lo único que se registra para determinar si un estudiante tiene “capacidad lectora”. “Con esos estándares, hasta en búlgaro saco 10”, me dijo un amigo.

Es cierto que la responsabilidad de que haya individuos ignorantes en posiciones de poder no es enteramente del sistema educativo mexicano, también influye la curiosidad del espíritu y el entorno social y familiar, es decir, la educación en el sentido amplio del concepto. Pero si las instituciones educativas hacen su papel de manera decorosa, la ignorancia vuelta autoridad dejará de existir. En algún momento.


Foto: Paula Walker

miércoles, septiembre 21, 2011

Un buen corazón


Publicado en Educación a Debate el 12 de septiembre de 2011.

Sorprende que el Dalai Lama venga a dar una conferencia invitado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). “Pobre, ni ha de saber con quién va a estar ahí”, escuché varias veces durante los días previos a la visita.

En el Centro Cultural del México Contemporáneo, una de las sedes del SNTE ubicada a unos pasos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), deambulan sólo personajes, el domingo parece haberles invitado a buscar la espiritualidad.

Su nombre, me preguntan poco después de pasar las vallas. Luego me entero que ahí sólo hay gente invitada; son la élite del magisterio pienso, pero poco después me confunde ver a la cantante Ana Bárbara haciendo caso omiso a la larga fila y caminando como queriéndole robar cámara al monje tibetano que aún no llega.

Ya en el salón, unas mil 500 personas esperan sentadas al XIV Dalai Lama, cuyo nombre es Lhamo Thondup, nació en el Este del Tíbet y ganó el Premio Nobel de la Paz en 1989. La espera se hace larga, pero la decoración y la música tibetana aligeran el momento.

Al fin, después de las 14:00 hrs. se muestra en las dos pantallas colocadas en los costados del escenario la llegada de un par de camionetas Suburban, el Estado Mayor Presidencial lo custodia, le ponen un banco para que pueda bajar con comodidad del automóvil.

La presidenta del SNTE, Elba Esther Gordillo, lo recibe sonriente en la puerta y los invitados aplauden largo rato.

Richard Gere, actor estadounidense, le sirve de telonero al monje. Afirma que los docentes deberían ser los profesionales mejor pagados por la gran responsabilidad que tienen. Todos asienten entusiasmados.

Elba Esther Gordillo se sube al escenario, toma la palabra y se define a sí misma como la representante de los maestros mexicanos. Le agradece al “gran maestro” estar con ellos y asegura que “es tiempo para la paz”.

Luego, el Dalai Lama pide que alcen la mano los maestros, casi todos los presentes lo hacen y él abre sus ojos sorprendido. Sí, son maestros, sólo que tienen 20 años de no dar clases, se escucha discretamente entre los que están a mi lado.

El Dalai, en su conferencia denominada “Afilando la mente y nutriendo el corazón”, les pide a los maestros ser un ejemplo para sus estudiantes, les recomienda ser honestos, transparentes. La compasión, el perdón y el corazón cálido son el centro de su plática.

En primera fila, Richard Gere tiene a Elba Esther a su lado izquierdo y a ¿la Chapoy?, sí, a Pati Chapoy de su lado derecho. Pero como a la mitad del evento se levanta dejando solas a las dos mujeres.

El ex secretario de Educación Pública, Reyes Tamez Guerra, recuerda sus años mozos y le toma fotos al Dalai Lama, como chaval penoso en un concierto de rock.

La educación es fundamental para abrir las puertas de la inteligencia, dice el monje tibetano al terminar su plática; para entonces ya había bostezado tres veces, el hombre de 76 años de edad debe estar cansado a causa de la agenda apretada.

“Por la educación al servicio del pueblo”, dice el vitral central del salón, pero ya con todos levantados uno nota que aquí lo que casi no hay son maestros que trabajen frente a grupo. Muchas señoras vestidas de blanco desfilan como en evento promocional de bolsas o zapatos, algunas de ellas esperan, quieren saludar a su maestra.

Como la espera es larga, otros de los “profes” aprovechan para tomarse la foto con Olivia Collins, ¿ella también será maestra en algo?

El Dalai Lama se va por el mismo pasillo por el que entró, lo rodea una cuadrilla de guardias, camina rápido, saluda y se va contagiando la sonrisa y el buen corazón. Quizá sigue sin saber con quién estuvo.


Foto: Educación a Debate